Drácula con Tacones


Todo lo que es profundo ama la máscara
 

miércoles, diciembre 06, 2006

Lo que no me anda sobrando es la fe

Últimamente me encuentro sumergida en un análisis profundo de la psiquis humana, sé que muchos consideran este tema un tanto tabú o demasiado controversial como para pretender cerrarlo con una verdad absoluta, pero no puedo evitarlo… Mi cabeza no para de dar vueltas y pensar demasiado no siempre es bien recompensado.

El sentimiento que hoy me invita es el de la decepción.

En cualquier tipo de relación la decepción esta presente como una amenaza, sobretodo en las relaciones tan fuertes como la amistad o el amor.

Cuando entablamos una relación pasamos por distintas etapas, el conocimiento, la aceptación, el desacuerdo, el intercambio, la confianza y pasados todos estos puntos llegamos a la etapa de admiración, la cual no es siempre absoluta pero si responde a alguna de las virtudes que tiene la persona a la que estamos eligiendo… y he aquí el tema, cuando elegimos y admiramos es el momento ideal para que la decepción se haga presente, la cual por su propia definición no podría aparecer en momentos previos ya que solamente funciona cuando la entrega es absoluta.

Mi jefe no me puede decepcionar porque no espero nada de él… Mi vecino no puede generarme ese sentimiento porque realmente me importa poco en qué carajo anda metido… Pero una persona a la que me estoy entregando (porque toda relación es una entrega) , corrijo, una persona a la que ya me entregué es la persona indicada para decepcionarme, por la idealización absurda de la que somos victimas cuando decidimos querer a alguien.

Dicho de esta manera uno creería que es posible zafar de la decepción si simplemente no idealizamos o si decidimos no entregarnos a una relación, pero nunca estaremos exentos… por qué? Porque sin dudas la decepción proviene de la persona que menos creíamos capaz.

El impostor es nuestro amigo, nuestro novio, nuestro hermano, el impostor es la persona que siempre iba a estar al lado nuestro, es la persona con la que disfrutábamos tiempo, secretos, borracheras, veranos, horas… es la persona con la que queríamos estar, la persona con la que nos gustaba compartir lo que fuera, el impostor sale de adentro nuestro, y eso es lo doloroso.

Dicho de manera más simple, el impostor es el Incondicional.


No puedo evitarlo, me anda doliendo el alma, salgo en compra de un par de mimos y vuelvo mas yo que nunca.


"Oxidado y en la catrera
gastando a cuenta un vuelto que no va a volver
si fuera más fácil maquillar este otoño en
los besos
si quedaran cartas por mentir
en este póquer de ciegos... "

Lo Dijo Dracula con Tacones :: 18:18 :: 29 Marcas:

Yo también quiero ser víctima

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